Nueva Acrópolis Dominicana conmemora el Día de la Tierra con charla sobre el valor de las abejas y anuncia la apertura de su nuevo Centro Cultural

En el marco de la celebración del Día de la Tierra, Nueva Acrópolis Dominicana llevó a cabo una amena charla titulada “El secreto de las abejas: la vida pequeña que sostiene todo”, realizada en Izbira, marcando además el inicio de la apertura de un nuevo centro cultural en la ciudad de Santo Domingo. La actividad reunió a un público interesado en la reflexión ecológica, filosófica y social, destacando la importancia de las abejas como pilares fundamentales del equilibrio natural.

La exposición inició con la participación de Mónica Ponce de León y Alejandra Flórez, representantes de Miel Nucayní, quienes cuentan con casi una década de experiencia en el sector apícola. A través de su intervención, ofrecieron un recorrido didáctico por la vida de las abejas, abordando su rol esencial como polinizadores y monitores ambientales. Asimismo, profundizaron en aspectos fascinantes de la vida en la colmena, como los sistemas de comunicación entre abejas y flores, la estructura y función del panal, y el alto grado de cooperación que caracteriza a estas comunidades. Su presentación destacó el valor de las abejas como ejemplo vivo de trabajo en equipo y armonía con el entorno.

A continuación, Sally Polanco Bloise desarrolló una exposición centrada en el simbolismo de las abejas en diversas culturas. Desde el antiguo Egipto, donde la abeja representaba el orden cósmico y el buen gobierno encarnado en la figura del faraón, hasta la Grecia clásica, donde las “melisas” eran consideradas sacerdotisas guardianas de los misterios sagrados y protectoras del dios Zeus, a quien alimentaron con miel desde su nacimiento. En su reflexión, se resaltó el orden interno de la colmena y el compromiso de las abejas con el bien común, recordando a los participantes que el equilibrio del mundo depende del respeto a los ritmos naturales. La abeja, como símbolo, nos invita a comprender que la humanidad no puede florecer desde la separación, sino desde la cooperación y la unidad. La jornada concluyó con una degustación de miel, propiciando un espacio de encuentro y cercanía entre los asistentes, y reforzando el mensaje central de la actividad: valorar, proteger y aprender de estas pequeñas pero esenciales guardianas de la vida.